sábado, 9 de agosto de 2008

CONVERSATORIOS MES DE AGOSTO 2008

ACTIVIDADES:

Jueves 07: Tema Libre. Exp. Nicolas Santander

Jueves 14: Los Niveles de Conciencia. Exp. Dr. Juan Espinoza Gala, Director del periodico "Acción Nacionalista".

Jueves 21: Medicina Alternativa. Exp. Medico Naturista José Antonio

Jueves 28: El hombre y sus Centros Energeticos en una Visión Filosofica. Exp. Hno. Prabusan


INVITAN: Comando Ambientalista, Ecocultura Conciente, Despierta Pueblo, Ananda Marga, APDA (Asoc. por los Derechos de los Animales) y Fuerza Espiritual.

"Busca la verdad y la verdad os hará libres"

1 comentario:

América Scarfó dijo...

Hola, hermano Pedro y hola también a todos los que estén leyendo esto en este momento. Hace algún tiempo yo propuse el tema "Autogestión", y como lo comenté anteriormente tuve inconvenientes para participar. Al día siguiente de aquella vez les escribí este mensaje, aunque parece que no todos lo recibieron. Lo pego aquí por que además redacté algo referido al tema... redacción que podría profundizarse y discutirse próximamente.

Un abrazo nuevamente.
Venganza.

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Hola, lamento mucho no haberme aparecido ayer en Lampa, para la conversa acordada. Andaba muy dudoso con respecto a las fechas y tampoco se dio la posibilidad de confirmarlas con anticipación. De todos modos, acabo de terminar de redactar algunas ideas que se me han pasado por la mente –de manera improvisada- con relación al tema propuesto: AUTOGESTIÓN. Lo agrego al mensaje esperando que pueda tener alguna utilidad, al menos de forma introductoria pues me parece que estoy obviando varias cosas como por ejemplo la autosuficiencia de las primeras comunidades humanas o la de, en general, todos los animales que practican la caza y recolección como forma de vida, entre otras cosas, y luego ver si es posible considerar el tema para una futura actividad.

Un abrazo, estamos en contacto ;)
V.



(Acerca de la autogestión...)

La Autogestión no pretende ser una novedad dentro de los movimientos o grupos opositores al sistema de producción actual, ni una de tantas quimeras anarquistas que arrastran años rogando ser tomadas en cuenta por sus propios defensores teóricos. Como diría una vieja consigna tomada para el nombre del disco de un par de bandas punks venezolanas: "No hay camino hacia la autogestión, la autogestión es el camino". Y sí, sobre todo, a partir de contraculturas juveniles y propuestas de tribus urbanas es que la concepción de hacerlas cosas por uno mismo han cobrado mayor sentido en la práctica en épocas contemporáneas.

1. El patrón te necesita, tú no necesitas al patrón

Autogestión es una analogía a la premisa “DO IT YOURSELF” que es lo mismo a “Hazlo tú mismo”, para el castellano. Y desde un punto de vista no necesariamente individualizado consiste en auto-organizarse, es decir desarrollar una organización de manera horizontal –no jerarquizada-, para perseguir un objetivo común, que beneficie y satisfaga a cada participante, a todos. Realizar un proyecto de este modo puede resultar mucho más beneficioso de lo que podría creerse.

La cultura autoritaria convencida de que las cosas sólo se pueden hacer bajo control externo y estructuras espectaculares, un gran número de obligaciones, sacrificio y disciplina, con dirigentes y representantes, estructuras burocráticas; ella y sus defensores, amantes del aburrimiento, el automatismo y la esclavitud, jamás comprenderán que son precisamente todos estos aparatos organizativos impuestos por la fuerza los que impiden el desarrollo activo de todas las potencialidades, presentándose como una zancadilla para la voluntad y el deseo de participación que tenemos todos para realizarnos alegremente y que permita abrir un camino con amplias posibilidades dirigido hacia la creatividad –que sólo puede ser espontánea-, verdaderamente libre y con ello mejores resultados no sólo sobre los fines perseguidos sino principalmente sobre la forma en como se realizan. Esto da ejemplo de una verdadera comunidad humana.

La autogestión es pues una seductora alternativa para recuperar las vidas –nuestras vidas- que han sido secuestradas por la economía, en el presente. O al menos, tomar un poco de ellas y vivirlas sin que alguien más, ni el patrón ni los relojes (¡despiadados fascistas colgados en nuestras paredes!), que nosotros mismos las esté controlando. Por que son nuestras vidas.

Actualmente, desde pequeños grupos hasta grandes organizaciones de activistas, demuestran que de algún modo es realmente posible establecer relaciones basadas en la autogestión social. Sin ir tan lejos, en S. J. L. hace algunos meses se dio a conocer la existencia de “Volcán”, una comunidad autogestionaria dispuesta a convivir independientemente de la actividad del gobierno, es decir autogobernarse y resolver sus problemas por sí misma (por que ellos también saben que “el gobierno es el verdadero problema”). También lo demuestran las publicaciones y revistas independientes o algunos de los grupos musicales underground cuyos fines no persiguen hacer de lo que aman, de sus momentos de creatividad, un negocio.

2. Nosotros no usamos a la economía -como se piensa-, es ella quien nos
maneja.

Un error frecuente es pensar que todo se puede autogestionar, no por que esta propuesta sea falsa (aunque tal vez lo sea, para algunos casos) sino por que la autogestión implica una cuestión de forma y no esencialmente de contenido, por lo cual desarrollarla y sostenerla sobre el marco estructural actual podría incluso ser peligroso o hasta contradictorio. El sistema ha generado sus propias bases muy sólidamente, todas sustentadas en su visión autoritaria cuya búsqueda es la neurótica ansiedad de controlar el mundo y de cada una de las cosas que se encuentran dentro de él. Estas estructuras son el corazón del sistema, al ser atacadas el sistema inevitablemente se vería derrotado; por ello necesitan maquillarse, simular cambios o actuar democráticamente, es decir ser aceptadas y defendidas por la mayoría de la población. Cuando las autogestionamos, no nos oponemos a ellas, autogestionamos nuestras propias cárceles o nos introducimos a ellas voluntariamente.

Los carceleros no deben existir, tal como propone la autogestión, pero no basta con esto, también es necesario atacar cada barrote que limita nuestra libertad, en lugar de adueñarnos de él.

Necesitamos soñar un mundo distinto, totalmente distinto, por que el actual se sustenta de la producción de mercancías y la negación constante de nuestras vidas. Un mundo en el cual podamos transformar nuestras propias vidas sin pedírselo a las autoridades, es un mundo en el que estas no existen: por que son innecesarias, por que estorban el camino que siempre debimos realizar, por que incluso necesitamos equivocarnos para tener la capacidad de cambiar y desechar nuestras actividades repetitivas, de obediencia y sumisión.

Soñar es elaborar una creación independiente de la realidad impuesta, es desprenderse de ella y considerar nuestros deseos más sinceros sin ninguna moderación. Si queremos dar el paso a crear un mundo nuevo, primero debemos reconocer que el actual no merece ser vivido y que nuestros deseos no deben estar sujetos al (mejor) funcionamiento de este sino a su fin, y también al de los beneficios que tenemos como “esclavos” de él.

No necesitamos autogestionar las fábricas ni las industrias que destruyen la tierra. No necesitamos autogestionar las farmacias ni los productos alimenticios que nos enferman. No necesitamos autogestionar nuestros empleos, necesitamos autogestionar nuestras vidas.