sábado, 20 de diciembre de 2008

LA HIPOCRESIA DE LOS DERECHOS HUMANOS

FILOSOFÍA DEL SABER

Se dice que la persona humana es el fin supremo de toda sociedad y del estado; nada más falso, los seres humanos en su casi totalidad de todas las sociedades de este planeta viven en situación de abandono y explotados por un sistema que miente al decir que es defensor de los derechos humanos.

La vida que es el fundamento principal, es menospreciada, oprimida, envenenada, engañada y asesinada; no podemos decir que amamos la vida si la destruimos y aniquilamos sus principios inherentes a ella como la libertad, la justicia, la verdad, la paz, el amor y todas las virtudes que la vida contiene.

Una vez una persona preguntaba a otro acerca de los derechos humanos, y la otra contestaba que era una buena idea, pero que tendría algún día que materializarse, porque los derechos humanos todavía no existen.

Lo que existe sólo son trampas para engañar a las personas sencillas faltos de conocimiento.

Todas las sociedades hablan de respeto, igualdad, solidaridad, fraternidad, amistad y una vez más mienten porque a sus autoridades no les conviene cumplir tales principios que se hallan escritas en sus falsas constituciones.

Vemos que los seudopadres de la patria no respetan a nadie, no existe la igualdad de oportunidades, no les interesa resolver los problemas fundamentales de los demás y no son amigos de nadie excepto del dinero.

Pensamos desde el MOVIMIENTO ESPIRITUAL que es la racionalidad humana la que debe dirigir el destino de las comunidades, para tal caso debemos crear de menos a más la Nueva Comunidad Ideal con todas aquellas personas de buena voluntad.

La civilización aún esta lejos, los hechos lo demuestran, fabricación de armas, división por fronteras, explotación, fomento de todo tipo de vicios, y lo curioso es que todos aquellos que dicen ser nuestros guías, pastores o lideres son los primeros en sostener y defender tales taras.

Tenemos derecho a trabajar por un bien común y no mendigar un puesto de trabajo.

Tenemos derecho a la educación y no suplicar una vacante por falta de dinero.

Tenemos derecho a ser libre y no ser esclavos de un sistema de explotación del hombre por el hombre.

Tenemos derecho de poder gozar nuestra ancianidad y no de mendigar un hogar o un plato de comida.

Tenemos derecho a morir con dignidad, si algún mal terminal nos produce insoportable agonía y gasto innecesario, tenemos derecho a la eutanasia con previa preparación para tal hecho trascendente.

Tenemos derecho a vivir bien y en paz, para lograr esta meta tenemos que luchar contra los errores que nos gobierna.

El sistema político explota nuestras necesidades materiales, psicológicas y espirituales, ellos tiene la fuerza represora, la fuerza económica y la fuerza de su maldito intelecto.

Fingen ser humanos cuando en realidad son monstruos, usan máscaras de respetabilidad cuando en realidad son demonios, la historia es testigo el cielo y la tierra es testigo; la sangre, las lágrimas han inundado el planeta durante todo este tiempo, es el momento del gran cambio de vida con conciencia, ahora toca hacer el gran salto cualitativo que nos llevará a la libertad social soñada por todas las generaciones, ahora es hermana, hermano el momento de la gran REVOLUCIÓN ESPIRITUAL.

¡ES UNA INMORALIDAD EXPLOTAR Y ES OTRA INMORALIDAD DEJARSE EXPLOTAR!

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